jueves, 19 de abril de 2012

Steven - Capitulo 8.


Triland Port, 4 de mayo

Cuando llegaron al apartamento, Steven se aflojó el cuello de la camisa y se dejó caer en el sofá con los ojos cerrados. Desde que iban en el coche no le había vuelto a dirigir la palabra a Sam. 
 Leah ya se había ido a la cama, pero Samantha estaba intranquila y se quedó dando vueltas por el living. 
Notó lo enojado que estaba Steven y se acercó a él para tratar de calmarlo.
—Steven, ¿quieres que hablemos?
—Si vas a seguir burlándote de mí será mejor que me dejes en paz. —respondió molesto, abriendo los ojos lentamente.
—No seas tonto, Steve. Sabes que solo lo hago para fastidiarte.
—Pues se te da de maravilla.
—Gracias. Son años de practica. —repuso ella bromeando, pero luego volvió a ponerse seria— ¿Porqué se han peleado?
Steven dejó escapar un largo suspiro.
—Fue todo un mal entendido. Cuando yo estaba en la terraza con Leanne apareció Jenna y escuchó un pedazo de la conversación, y entendió todo mal.
—Kellan tendría que haber cerrado la boca. —dijo Sam, como para sí misma.
—¿Kellan? ¿Qué tiene que ver Kellan? —preguntó Steve, con tono amenazante.
Samantha titubeó por un momento. Sintió que eso era algo que no tendría que haber dicho.
—Él...bueno, él solo dijo que... Le dijo a Jenna que tú le pediste que los dejara solos en la terraza a ti y a Leah, que tenían un ''asuntillo'' pendiente.
Él la miró incrédulo y se puso de pie.
—Steven, yo creo que tendrías que ser un poco más cuidadoso —continuó Sam—. Es decir...si vas a intentar seducir a Leah hazlo lejos de tu novia. Fue un poco estúpido de tu...
—No —interrumpió él—. No, yo no estaba intentando seducirla. Yo le pedí que Kellan que me dejara con ella para conversar. La noté extraña cuando salió a la terraza y fui a preguntarle que sucedía. Kellan es un traidor.
—Tranquilo, Steve. A lo mejor no fue su intención meter sisaña.
—Mañana mismo le mostraré con quien se ha metido.
—No seas tonto. Él y tú han sido amigos por años, y confío en que no harás que una mujer los consiga separar.
—Es un maldito envidioso. Venga, Sam, tú bien sabes que siempre ha querido todo lo mio. Desde que estábamos en el instituto me ha querido robar a todas las chicas con las que he salido.
—Pero nunca lo ha conseguido...
—Pero lo ha intentado. Y ahora ha ido detrás de Leah.
—¿De Leah has dicho? —preguntó Samantha, enarcando una ceja.
Steven vaciló.
—No. Bueno si. He visto como la miraba cuando estaban en la terraza, y cuando le pedí que me dejara un momento con ella aceptó a regañadientes. Y créeme que me doy cuenta perfectamente cuando un hombre está detrás de una chica.
—Espera un momento, aquí hay algo que no cuadra. ¿Qué tiene que ver Leah contigo? ¿Acaso estás saliendo con ella y yo no me he enterado?
—No, en absoluto. Es solo que... me da mucha rabia que ese hijo de puta se quiera enganchar con todas las mujeres que están relacionadas conmigo. —farfulló inseguro.
Samantha lo observó por un momento con recelo.
—Hmm, ya veo. Y dime, ¿en que forma se relaciona Leanne contigo específicamente? Siento que me estoy perdiendo una parte de la historia.
—Leah es mi amiga. Pero temo por ella. No quiero que se enamore de un imbécil como Kellan. Ella merece alguien mejor.
—¿Alguien como quién? ¿Como tú?
—Por Dios, Sam, estás diciendo tonterías. Te advierto que éstas especulaciones tuyas están totalmente equivocadas.
—Pues yo no sabría decir hasta que punto estoy equivocada. Lo extraño de este asunto es que cuando vine a hablar contigo pensé que te encontrarías destrozado por la ruptura con Jenna, y resulta que no es así. Solo estás molesto porque Kellan está detrás de Leanne.
—¿Qué es lo que estás insinuando? ¿Crees que no me a dolido terminar con Jenna? Diablos, Samantha, hasta hace unas horas yo estaba prácticamente con un pie en el altar y de un momento a otro todo se ha arruinado, ¿cómo demonios crees que me siento? Estoy devastado. Y tú en vez de apoyarme solo te encargas de darme con un palo —suspiró exasperado y se masajeó las sienes—. Claro que estoy molesto con Kellan, pero no por Leanne. Estoy enojado con él porque me ha dado una puñalada por la espalda. Maldita sea. Él iba a ser el padrino de mi boda, Samantha —continuó, con los ojos vidriosos—. A pesar de que en diez años me ha decepcionado mil veces siempre lo perdoné. Pensé que había cambiado. Pensé que era mi mejor amigo. Y cuando estoy a punto de dar el paso más importante de mi vida con la mujer perfecta, él va y le llena la cabeza de mentiras.
—Pero Jenna no solo te ha dejado por lo que le dijo Kellan. Tú también tuviste que ver con eso. Si cuando llegó no te hubiera encontrado en una actitud sospechosa nada de esto estaría pasando.
—Yo no estaba en ninguna actitud sospechosa.
—Lo que tú digas, Steven. Pero solo te diré una cosa más: Si quieres puedes mentirme a mí, mentirle a Jenna, y mentirle a todo el mundo. Pero a ti mismo no te puedes mentir. Tú sabes mejor que nadie la verdad. Y mejor piensa muy bien lo que le dirás a Kellan cuando lo veas, porque puede que te haya hecho un favor —suspiró—. Más allá de que yo no soporte a Jenna, puede que cometieras un gran error si te casabas. Tú mismo lo has dicho; te ibas a casar con «la mujer perfecta», no con la mujer que amas. Admito que Jenna es muy bella, pero esa belleza que tiene ahora no le durará para siempre. Tal vez una mujer perfecta sea lo que tú quieres hoy, con veinticuatro años, ¿pero la seguirás queriendo en cuarenta años, cuando esté vieja y arrugada? Quizá la quieras, pero quizás no, y sinceramente, cariño, los divorcios son muy caros.
Él la escuchó pensativo y sin mirarla a los ojos, pero con expresión angustiada.
—Tú ya eres un hombre grande, Steven —continuó ella, acercándose a él y tomando su rostro entre las manos, obligandolo a mirarla—, y seguro piensas que yo no tengo derecho a meterme en tus cosas. Tal vez sea cierto, pero no dejaré que te arruines la vida. Sé que eres un testarudo y un enojón, que nunca quiere escuchar a nadie y que se equivoca miles de veces. Pero eres el hermano que nunca tuve, y aunque te hiera con mis palabras sabes que lo hago para que reacciones y abras los ojos.  Puede que tengas razón y parezca que siempre te doy con un palo en vez de ayudarte, pero es que eres tan obstinado que...
Steven le sonrió con ternura.
—Lo sé, tonta. Sé que no hago más que equivocarme y herir a todo el mundo, y sé que las cosas que me dices son para ayudarme, pero bueno, ya sabes, me cuesta controlar mi carácter. Pero por más cosas que me digas no puedo dejar de sentirme lastimado. Jenna rompió conmigo a los gritos. Prácticamente me tiró el anillo en la cara. Me humillo delante de todo el mundo.
—¿Y cuantas veces la humillaste tú acostándote con cualquiera?
—Eso fue hace mucho, ahora es diferente.
—¿Porqué es diferente? Steven, tienes que intentar dejar de ser tan egoísta. Trata de imaginar lo lastimada que ella también se sentía. Sabes que Jenna te adoraba, pero no lo soportó más, y la entiendo. La paciencia de las mujeres tiene un limite, como la de todo el mundo.
—Yo también la quería.
—Pero quererla no es suficiente. Tienes que respetarla, cuidarla, entenderla. Y tú no has echo nada de eso. Steven, por favor, no te mientas; tú nunca estuviste enamorado de ella, y si no es así dime, ¿porque le has sido infiel tantas veces?
—No lo sé. Jenna a veces es muy vanidosa, arrogante, y casi siempre tiene un humor de perros. Por todo me hacía una escena de celos. Es una histérica. Estaba totalmente obsesionada, y me asfixiaba todo el tiempo.
Samantha lo miró incrédula.
—¿Entonces porque demonios te ibas a casar con ella?
—Creo que era lo que todos esperaban de mí. Mis padres siempre quisieron que me casara con una mujer de categoría, hermosa, de buena familia, y ella cumplía con todos los requisitos. Además era una chica envidiable, y creo que eso era lo que más me gustaba de ella. En cuanto a su personalidad, no todo era tan malo... también tenía sus días buenos, y cuando estábamos con otras personas se comportaba como un ángel. No lo sé, pensé que funcionaría.
—Nunca funcionaría, Steven. Claramente iban de mal en peor. En mi opinión, si te sirve de consuelo, hacía mucho tiempo que tu noviazgo se había disuelto. La relación de ustedes se terminó hace tres meses atrás; desde el momento en el que te fijaste en Leanne.
—¿Qué rayos estás diciendo?
Sam sonrió con suspicacia. 
—Puedes negarlo si quieres, pero sé que es así. Lo sospeché desde el día en que la conociste y lo acabé confirmando en estos días que has estado viviendo aquí con nosotras.
—Es una locura. —repuso él, meneando la cabeza.
—Te daré un consejo, Steve: No te enamores de ella. Es lo mejor para los dos.
—¿Porqué no?
—Leah se mudó aquí para alejarse de algo que la lastimaba. Hace meses que terminó una relación que le caló hasta el alma, y todas esas heridas aún siguen en carne viva para ella, y puede que siempre sea así. Sé que es una chica muy bonita, y no me extraña que te guste, pero sería un error intentar ganarle el corazón. No es tu tipo de mujer, Steve, hazme caso.
—¿Y tú desde cuándo sabes cual es mi tipo de mujer? 
—Sólo sé que ella no lo es. Y aunque así fuera no se fijaría en ti.
—No me desafíes...—advirtió con una sonrisa divertida.
—Estoy hablando en serio, Steven. Tú solo conseguirías lastimarla. No es de la clase de chicas que se toman una traición a la ligera. 
—Venga, lo que digas, primita —respondió, poniéndose de pie y sacando una botella de whisky del armario—. Para ser sincero sí, Leanne siempre me ha parecido muy linda, aunque bueno, nada de otro mundo. Pero si la pintas como un fruto prohibido es practicamente como si me invitaras a probarla. —concluyó con una fugáz carcajada, mientras tomaba el primer trago.
—No estoy jugando. —centenció ella con tono severo.
—Si lo estás haciendo. Es casi como si me plantearas una apuesta. Dices que nunca se fijaría en mí, ¿verdad? Pues entonces no pasa nada. Solo haré la prueba y acabaré por confirmar tu teoría. No pierdo nada con intentarlo.
—No es justo para ella que la tomes como un juego, Steven. Es una chica muy sensible. La terminarás destrozando.
—Eso no pasará, Sammy, tranquila. No soy tonto. Se tratar a una señorita. —dijo Steven petulantemente, guiñandole con complicidad el ojo a su prima.
—Te romperé esa carita de niño bonito si mi amiga derrama una sola lágrima por tu culpa.
—¿De verdad?
—Tomalo por hecho.
—De todas formas no será necesario. He dicho que no le haré daño.
—Más te vale —advirtió Sam, poniéndose de pie—. Ahora me voy a dormir, y tú deberías hacer lo mismo. Será mejor que dejes de beber. No quiero ebrios en mi casa.
—Descuida, ya hace cinco años que superé mi etapa de «alcohólico anónimo» —repuso sonriente, con voz burlona.
—Ni me lo recuerdes —masculló Samantha entornando los ojos, al tiempo que se alejaba—. Buenas noches —añadió y desapareció tras la puerta del living.
  Una vez solo, Steven se acomodó en el sofá, con el vaso de whisky en la mano, y se puso a pensar sobre la conversión que había tenido con Samantha.
 Una sonrísa se le dibujó en los labios al pensar en el hecho de conquistar a Leanne.
«¿Porqué no?», se dijo.
Sin duda había algo en Leah que lograba cautivarlo, pero aún no sabía con exactitud qué era. Y fue cuando se le ocurrió que ha decir verdad no sabía mucho acerca de ella, ni de su pasado. Tenía que empezar por averiguar algunas cosas si quería saber de verdad en que terreno estaba entrando.
Daba la impresión de ser una chica fuerte, y algo ingenua quizás. Pero no era ninguna estúpida. No se dejaría atrapar fácilmente y Steven lo sabía. Saltaba a la vista que Leanne estaba siempre a la defensiva, y la pregunta era porqué.
De pronto se preguntó qué era en realidad lo que quería lograr con Leanne. Sabía que estaba muy lejos de enamorarse de ella, y eso no era tampoco lo que tenía en mente. Él no la quería hacer sufrir, pues ella era su amiga. Y a su vez poder conquistarla se había convertido casi en un desafío consigo mismo. Esto lo ponía en un pequeño dilema. 
Estaba seguro de que su prima tenía razón: si la lograba seducir y Leah se enteraba de que todo era para probarse él, se sentiría lastimada y lo odiaría, y ese no era su plan. 
Por un momento sintió cierta culpa y vaciló. Habiendo tantas mujeres en el mundo, ¿porqué jugar justo con una que, según Samantha, había salido de una terrible relación? 
Se prometió que la ayudaría en todo lo que pudiera, y que si ella no mostraba ningún interés por él finalmente desistiría.
¿Qué pasaría si Leanne se enamoraba de él por completo?, se preguntó en su fuero interno con algo de incertidumbre. Definitivamente no sabría manejar la situación. En realidad lo había hecho muchas veces durante su adolescencia: cuando una chica se enamoraba de él, y él ya no la quería, simplemente la abandonaba sin reparo alguno.
Sabía que con Leah no podía hacer eso. No quería hacer eso. Leanne, a diferencia de otras, si le importaba, y había visto con sus propios ojos lo mucho que podían llegar a angustiarse algunas chicas cuando un hombre la dejaba sin darle ninguna explicación. No quería que ella pasara por eso cuando, aparentemente, ya lo había soportado recientemente. 
Toda su vida había sido un verdadero cabrón con las mujeres. Nunca se involucraba demasiado con nadie. Nunca había tenido una relación que le durára más de seis meses. Excepto con Jenna, con quien había estado un año y unos cuantos meses. Un año de idas y venidas, de peleas y discusiones interminables, de enojo para él y de dolor para ella. Pero todos esos aspectos negativos de su flamante compromiso se los guardaba para él. Nadie imaginaba hasta que punto había llegado a detestar a Jenna a veces, cuando no hacía más que fastidiarlo con histeriqueos y reproches. Sin embargo, y por una razón que escapaba de su entendimiento, siempre volvía con ella. Pensaba que eso era lo más cerca que había estado del amor.
«Tal vez el amor finalmente se reduce a eso; a soportarlo todo», pensó.
Pero esa noche se había convencido de que el amor no existía. ¿Cómo podía ser posible que después de haber estado con tantas mujeres ninguna le había robado el corazón? 
No entendía como había personas que hablaban de «el amor de su vida», cuando ese supuesto amor no hacía más que hacerlos sufrir. 
«El amor no existe», se repitió. Y si existía no era para él. Él ya no lo quería. Había estado demasiados años buscando «el amor», y cuando creyó que finalmente lo había encontrado todo se le derrumbó encima. Eso era lo que más le dolía de todo; el haber estado tanto tiempo volcado a encontrar a esa persona con la cual compartir su vida para luego perderle repentinamente. Entonces entendió que no era la ruptura con Jenna lo que le dolía, si no el sabor amargo que dejaba la pérdida. No estaba acostumbrado a perder, y eso le dolía en su propio orgullo. Le dolía la humillación por la que Jenna lo había hecho pasar. Le dolía la lastima que se veía reflejada en los ojos de sus propios amigos cuando lo miraban durante la cena. 
Samantha le había dado al clavo: él no quería a Jenna ni en lo más mínimo. Simplemente se había acostumbrado a estar con ella, pero no la quería. El compromiso con Jenna había sido una asquerosa mentira. Él ni siquiera se quería casar. 
Lo hacía porque, como le había dicho a Sam, era lo que todos esperaban de él. Especialmente sus padres, para quienes nunca nada de lo que hiciera era suficiente. Ryan, su hermano mayor, siempre había sido mejor que él en todo a los ojos de sus progenitores, y era algo con lo que Steven secretamente siempre había cargado. 
Para sus padres él siempre había sido el inútil, el gamberro, y Ryan, por el contrario, el hijo perfecto en todos los aspectos. Cuando Steven era pequeño se desvivía por ser como su hermano, pero nunca lo lograba. Ryan siempre iba un paso adelante y lo hacía todo mejor. Eso, desde temprana edad, había estado alimentando una envidia negra en el interior de Steven, aunque nunca lo expresaba. 
Sus padres siempre repetían que Ryan era un ejemplo, y que Steven, con lo desaliñado e incivil que era, jamás llegaría a ser como su hermano. No les importaba que Steven destacara en todos los deportes del instituto, ni que fuera todos los años el capitán de su equipo; consideraban que era mucho mejor ser el alumno estrella que arrasaba con todas las asignaturas, como Ryan. Y cuando Steve les dijo que no iría a la universidad fue la gota que revazó el vaso. Su madre le dijo que sería un mediocre toda su vida, y que, sin la universidad, nunca llegaría a nada. Su padre enfureció y no había día en que no amargara su existencia con reproches e incriminaciones. Finalmente Steven terminó por irse de su casa, y vivió por unos meses con Kellan. Tiempo después, cuando Ryan volvió de su viaje a Inglaterra, lo convenció de que fuera a vivir con él.
Steven nunca pudo controlar el sentimiento de culpa que sentía al estar con su hermano. Ryan siempre había sido bueno con él, y era consiente de que lo adoraba. Cuando eran pequeños y Steven cometía alguna travesura, muchas veces Ryan se inculpaba a sí mismo para que no riñeran a su hermano pequeño. Y sin embargo, en repetidas ocasiones Steve había sentido que lo odiaba por ser tan perfecto en todo. 
Más allá del rencor que le guardaba a sus padres por haberlo hecho sentir tan miserable durante años sabía que la última carta que le quedaba era conformar un buen matrimonio. Ryan tenía ya veintiocho años y aún no se había casado, y Steven pensaba que si él se casaba primero ganaría así la aprobación de sus padres. Sus sospechas se confirmaron cuando llamó a sus padres y les contó sobre su flamante compromiso. Jenna y ellos mantenían contacto telefónico a menudo, y éstos la adoraban. Felicitaron a Steven por su elección, invitándolo a visitarlos cuando quisiera a su nueva casa en Italia, algo que realmente le sorprendió. 
 Se preguntó como demonios le contaría a sus padres que habían terminado, al tiempo que se bebía el último trago que quedaba en la botella de whisky. 

26 comentarios:

Iris Castro García. dijo...

nunca me habia pasado por tu blog y me parece super interesante

MeriiXún dijo...

Mil gracias por el premio *_*
Sobre el capitulo...Steven me da un poco de pena por lo de sus padres, yo creo que unos padres deben de querer a su hijo/a sea como sea y nunca compararlo con su hermano/a...el capitulo me gustó mucho, y el cambio del blog también. Sube pronto <3 besoooooos

Đēβởởгαα! dijo...

Muuuchas Gracias por el premio! :D
La verdad es que me encanta el capitulo trata mas sobre la vida de Steven :) Me has dejado con la intriga de que pasara si Steven se enamorara de Lean :) Bueno publica pronto!
PD: Me encanta la decoracion! :D Un besazo! :D

RoCiio dijo...

HOLAA!!
1º Cuando vi que publicaste, pegué un pequeño grito de alegría ^.^ jaja
2º *-* ¡WOOOW! ¡Me encantaaaa! Me dejaste fascinada, como siempre, ¡¡ME ENCANTA TU NOVELA!! :D dios es tan...Maravillosa :)
3º Gracias por mencionarme :D jiji y yo también haré ese "juego" XD ahh y yo también voy a ir a un salón del manga el 5 de mayo :3
BESOOOS ;)

Carolina Plaza dijo...

Me ha encantado el capitulo ;)
lo leeré siempre, desde hoy!
se te muy interesante!
ya espero que publiques el siguiente capitulo
muaaa cuídate ;)

Unbroken Girl dijo...

¡Hola! Te he dejado un premio en mi blog... Por cierto, hace poco empece a leer tu novela y la verdad es que me encanta!!! Tienes mucho talento :)

marymaria dijo...

Hola =)

1. la verdad me gustaba más el otro fondo, pero el blog de todos modos quedo muy bien.
2. Pobre Steven, es terrible vivir a la sombra de alguien mas.
3. Voy a odiarlo si intenta "conquistar" a Leah solo por el gusto de saber que puede hacerlo!
4. Gracias por el premio =))
5. Espero siguiente cap!!!!

Un beso.

we found love dijo...

me encanta tu blog!! es hermoso.. te sigo, besos :D

Luna Violeta dijo...

Pues hola! :D Muchisimas gracias por mencionarme aqui, de verdad que es un gusto leerte!
Ahora bien el capitulo... D: pobre Steven! Sus padres han sido muy duros con él durante toda su vida, es algo (solo un poco) entendible que envidie a su hermano, sin embargo eso no le da derecho a jugar con las mujeres -.- no me gusta para nada que se tome a Leah (pobrecita!) como un reto personal. Más le vale que ni se le acerque ¬¬ Aunque ya diviso q las lagrimas las va a derramar otra persona, no leah...
Otro capitulo precioso! Me encanta esta historia y el diseño ha quedado muy bonito en especial la imagen de arriba :D
Un besito y nos leemos en el proximo capitulo!

Marie C. dijo...

Lindaa Felicitaciones por el premio
Y muchísimas gracias por compartirlo con a yo;3
Y bueno... el capitulo, Steve con lo de su hermano Ryan, pobresito, sentir la preferencia que sentia sus papas por el hermano, feofeofeoD:
Yo si decia que el estaba muy normal con la ruptura de jenna, y la final no la queria solo estaba acostumbrado a ella, y a los papas le gustaba que estuviera con ella, y ahora decir que todo se termino eh?
Ahora en la parte con Leah realmente me a parecido muy dulce, no la conquistara en la primera intentara ayudarla y ya sera cosa de ella si se fija en el. Pero ahora creo que Steve finalmente se enamorara, y eso seria triste, porque no creo que leah se llegue a enamorar de el, Que ella tiene a Ian!
Y ahora, la decoracion le queda como Anillo al dedo al blog. la imagen de Titulo esta genial, me gusto mucho como lo cambiaste guapa.
Lo vuelvo a decir, muchisimas gracias por el premio y muchas felicitaciones
Besoos.

victoria dijo...

felicidades!!!!! :D te lo mereces xD!!
woa!!!!aun no me lo creo!!! xD!! gracias!!! muchisisisisimaaaas!! gracias!!!! el primero que me dan :O que bien se siente!!! :DD.
me encanto el capitulo!!!, no es por ser mala pero que bueno que rompieron steven y jenna!!xD!. Ian!!! lo extraño!!! es un amorr!!!.
sam la detective!!>.< si que conoce a steven!!! :D
mil gracias de nuevo!!!:DDD estoy mas que feliz! :D. cuidate ,besos [sube pronto]
victoria<3!

Ayao_Chan dijo...

Dios me ha enamorado tu blog *-*
Que sepas que te sigo! ^^ y te pongo ahora mismo en la lista de mis blogs favoritos! :)
Un reque abrazo cariñoso de http://labovedadelarcangel.blogspot.com.es/

Yaiza dijo...

Qué bien pinta esta historia :) Qué lástima que no tenga suficiente tiempo para seguir una con regularidad... :(

Me alegró verte por mi blog y me gustaría volverte a ver por allí, http://imaginaydesea.blogspot.com

MeliFer dijo...

Ola! bueno me encanto tu historia y cuando me dieron este premio no due ni un moemnto endartelo a ti tambien bye cuidate y publika pronto
xoxo meli <3

Noa dijo...

Lucía, después de mis ausentaciones, aquí me tienes de nuevo; con un nervio que no me aguanto.

Steve, parecía mono hasta que he visto esa manera que tiene de retarse. e_é. Espero que no le haga daño a Leah.

No me había dado cuenta de que me diste un premio *o*. Muchísimas gracias.

Espero con ganas el próximo capítulo, que por cierto, echaba de menos como a todos, leerte.

Noa dijo...

Seguro que estarás ocupadita, pero, ¿sabes que tengo ganas de capítulo? :D

Noa dijo...

Lucía, es la tercera vez que te comento pero, quería informarte de que he colocado tu historia en un hueco de mi blog que he creado nuevo ''Historias Independientes''.

http://noa1000words.blogspot.com.es/2012/03/historias-independientes.html

;) Besitos.

mientrasleo dijo...

Me ha gustado mucho este capítulo, desarrollas un personaje muy interesante, y complejo.
Felicidades por los premios.
Besos

RoCiio dijo...

HOLAA!
¡Por favor publica pronto! No puedo vivir sin tu novela, me encanta *-* por favor, síguela en cuanto tengas un ratito libre por fa :D
BESOOOS ;)

Marie C. dijo...

Preciosa tienes premio en mi blog:*

camy dijo...

Tienes premio en mi blog ;)
Camy...

happygirlok ♥ dijo...

hola soy tu nueva y fiel lectora :)
amo tu novela sigela pronto :)
pd:ya te sigo:)

Miracles dijo...

GENIAAAAAAAAA! Holis.
Ame toda tu novela,me encanto.Es que es tan asdasdasd♥
No puedo creer como Leanne se fue todavia,yo ni loca me hubiera ido pero bueno..igual,me fascina toda tu novela!Asi que soy mas que seguidora tuya nena!
Gracias por seguirme y bueno,espero que publiques pronto asi te leo!
Besos♥

Mas duro que el Cielo dijo...

PERDÓN por haber llegado tan tarde en un cap donde me diste un premio, quede mal al no agradecer, perdón de verdad....

Pero acá estoy :) primero antes de comentar sobre el cap GRACIAS GRACIAS GRACIAS por el premio, en mi próximo cap lo subo al igual que a las preguntas :B

Bueno ahora si, ame el cap, primero que los consejos de Samantha a Steven me encantaron, ella si sabe que decir, me hace reír y pensar al mismo tiempo eso es bueno :P
Segundo, no quiero que Steven haga sufrir mas a Leah, pero se que él se va a enamorar de ella, lo presiento jajajaja

Bueno sigo leyendo así termino :)
Otra vez Gracias, sos una geniaaaaaaaaa, y por sobre todo, tu novela es una de las mejores que leo, de verdad lo digo :)

sunshine dijo...

mm ya no me cae tan bien steven :I
y espero q leah no sufra por su culpa!!
y sam es genial :D

Mariana dijo...

Cuando leí lo del Freak Out, me di cuenta que sos de Uruguay igual que yo! Nunca había "conocido" a alguien que también fuese de Uruguay con un blog!
Posiblemente nos habremos visto en el Freak sin saber porque yo también fui!
Y además cumplis en mayo como yo jajajaja el mío es el 17, el tuyo?
Bueno, como que me desvíe de tema, en fin, no sé que sentir respecto a Steve, me caía bien, ahora me cae mal porque me imagino que Leah va sufrir por su culpa ¬¬ y aunque no es justificación, sus padres fueron un gran peso para su actitud...
Tatata, tengo que leer el siguiente!
Un beso!