martes, 10 de julio de 2012

Aliados - Capitulo 22.

Monte Mercuccio, 30 de mayo
 Samantha salió de su casa temprano en la mañana, y a las 10:30 a.m. ya se encontraba en Monte Mercuccio, precisamente en la residencia Blaird. La noche anterior Dante la había llamado y le había dicho que necesitaba hablar con ella urgentemente.
Aunque él no quiso decirle de que se trataba, Sam daba por descontado que era algo sobre Leanne, y no pudo negarse a concurrir al encuentro. En parte por curiosidad, y en parte porque tenía la esperanza de que Dante le dijese que estaba interesado en Leah.
 Ahora se encontraba en una hermosa y bien decorada sala, tan grande que a simple vista podía decir que solo esa habitación ocupaba lo mismo que tres cuartas partes de su apartamento. Se preguntó interiormente como alguien soportaba vivir solo en aquella mansión tan inmensa. Era, sin duda, una de las casas más hermosas y elegantes en las que Sam había estado, pero tenía algo que le daba la certeza de que jamás podría vivir en un lugar así.
Los techos tan altos, los ventanales inmaculados y enormes, la cantidad casi excesiva de espejos que se encontraban dispersados por la sala, las paredes blancas, impolutas, en contraste con las cortinas azules y grises, acompañadas por el silencio casi fúnebre que reinaba en la casa, creaban un ambiente de frialdad y soledad que la abrumaba. Se dio cuenta de que Dante había provocado en ella la misma sensación el día que le había conocido. Aquel lugar plasmaba perfectamente el aura sombría que lo rodeaba a él todo el tiempo.
Sam miró a su alrededor y se dio cuenta que esa casa ya no tenía nada de lo que había sido la residencia de sus tíos. Dante lo había redecorado todo a tal punto que ni siquiera parecía el mismo lugar.
 La puerta que estaba a sus espaldas se abrió lentamente. Sam se volteó y vio a Dante aparecer tras ella, levantando la mirada y sonriendo levemente. Él la saludó cordialmente, con su usual voz serena, y la invitó a tomar asiento. Ambos caminaron hasta los sillones y se sentaron enfrentados.
 Samanta lo observó mientras se acomodaba en su sitio. Dante lucía extraño. Si, incluso más extraño de lo habitual. Su rostro tenía un color mortecino, contrastado por unas ojeras oscuras y profundas. Incluso parecía tener las mejillas más hundidas desde la última vez que lo había visto. ¿Sería posible que él hubiera perdido peso en dos días?
Su cabello, oscuro como el carbón, estaba despeinado y bastante revuelvo, como si recién hubiese salido de la cama. Algunos mechones le caían descuidados en la cara. Y su atuendo tampoco era muy presentable. Vestía un jean gris oscuro, bastante desgastado, y una sudadera negra. En los pies llevaba pantuflas a cuadros, que desentonaban completamente.
—¿Cómo estás, Samantha? Me alegra mucho que hayas venido —dijo él, amablemente, rompiendo el silencio.
—Yo estoy bien, gracias. ¿Tú que tal estás?
—Supongo que estoy tan bien como puedo estarlo —repuso él, con un suspiro.
—Te ves algo enfermo, ¿de verdad te encuentras bien?
Dante le dedicó una sonrisa torcida, encogiéndose de hombros.
—He tenido una mala noche, eso es todo. Descuida.
—Si tú lo dices está bien. De todas formas juraría que has adelgazado notablemente en estos dos días, es increíble.
—Ya ves, hago lo imposible por mantener mi esbelta figura —bromeó él, soltando una pequeña carcajada para distender el tema—. Oh, que descortesía la mía, no te he preguntado si quieres algo de beber ¿Qué te apetece? ¿Un té, un café?
—No, gracias. En realidad voy algo corta de tiempo ya que tengo otros compromisos con los que cumplir —se excusó—. Me gustaría saber la razón por la que me has citado.
—Ya, entonces iré al grano. Deduzco que te imaginas que todo esto tiene que ver con Leanne —comenzó él, algo vacilante—. Mira, sé que prácticamente no nos conocemos, pero creo no equivocarme al suponer que harías cualquier cosa por ayudar a Leah.
—Así es. Ella es como mi hermana, haría lo que fuera.
—Entonces si quieres ayudarla, primero me tendrás que ayudar a mí.
—No entiendo, ¿Cuál es el punto?
—El día que fui a tu casa, cuando Leah y yo salimos a caminar en la noche luego de que Steven me golpeara, conversamos mucho y ella terminó contándome la historia de Ian.
—¿Lo dices en serio? —preguntó Sam, sorprendida—. Ella de verdad debe confiar en ti, no le cuenta eso a cualquiera.
—La cuestión es que cuando me lo contaba, inesperadamente comenzó a llorar. No supe que hacer, no soporto ver a una mujer llorar, y verla así, tan vulnerable, me partió el alma —confesó él, con un suspiro apesadumbrado—. Le prometí que la ayudaría Sam, y necesito hacerlo, sea como sea.
—Me conmueve mucho que te comprometas tanto con Leah. Ella está muy lastimada, y lo que más necesita es alguien en quien apoyarse —contestó, repiqueteando sus dedos nerviosamente en el posa brazos del sofá—. Pero aún así tus actitudes me confunden, Dante. Cualquiera diría que haces esto porque estás interesado en ella, pero no tendría sentido ayudarla con su problema, ya que eso incluiría llevarla a los brazos de Ian, y saldrías perdiendo.
—Es que tú no lo entiendes, Sam. Esto va mucho más allá. Leanne tiene algo que nunca he visto en nadie. Una luz propia tan especial, tan única, que verla opacada por una dolencia amorosa es una pena —se detuvo para tomar aire, pasándose la mano distraídamente por el cabello—. Sam, he vivido lo suficiente como para saber en carne propia que todo en la vida tiene solución. Todo, menos la muerte. Esto sonara bastante raro, pero desde el día en que vi ese halo de sufrimiento en sus ojos supe que tenía que ayudarla. Y desde que supe el porqué de su dolor, no he pensado en otra cosa. No es solo por ella, también es por mí.
—¿Por ti?
Dante bajó la mirada, soltando un suspiro.
—No puedo explicártelo, Samantha. Pero algún día lo entenderás, y sabrás a lo que me refería.
—¿Porqué tanto misterio cuando se trata de ti, Dante?
—Hay cosas más importantes de las que hablar ahora. Y todo lo que necesito saber en este momento es si cuento contigo o no.
—Por supuesto que cuentas conmigo. Solo dime que es lo que tengo que hacer —contestó ella, resignada a seguir insistiendo sobre lo anterior.
—Necesito que me ayudes a localizar a una tal Donna. Yo lo único que tengo es su nombre, pero confío en que tú tienes más información.
—¿A Donna? —exclamó Sam, casi en un grito.
—Sí, la chica esa que obligó a Leah a irse. Por Dios, dime que sabes quién es y dónde vive.
 Samantha titubeó. Ahora se encontraba entre la espada y la pared. Sabía que si ayudaba a Dante, él la encontraría enseguida, y se enteraría de que Ian y Donna ahora estaban comprometidos. Si Dante llegaba a hablar con Ian, y éste le decía que Sam ya sabía lo de su compromiso, Leah la odiaría por no habérselo confesado.
—¿Sucede algo, Sam? Te has puesto pálida.
No tenía alternativa, tendría que confiar en él y contárselo.
—Dante, lo que te diré a continuación es algo que Leah no sabe. Algo que no he tenido el valor de contarle —se aclaró la garganta y tragó saliva—. Hace cinco días Ian llamó a casa, preguntándome si sabía algo de ella. La está buscando.
—¿Y cómo has podido ocultarle eso? Sam, por el amor de Dios, eso puede significar todo para Leanne —respondió él, sin poder ocultar su indignación.
—Espera, no es todo —le interrumpió—. A lo primero que atiné fue a decirle que no había sabido nada de ella últimamente. Entiéndeme, Dante, cuando Leah llegó a Triland Port estaba destrozada. Y aún, cuatro meses después, la sigo escuchando llorar por las noches. No podía exponerla a que vuelva a lo mismo por algo que no era seguro. Solo intenté protegerla. Y no me arrepentí de ello cuando él me confesó en esa misma llamada que estaba comprometido. ¿Adivinas con quién?
—Con Donna…—contestó él, en un susurro, incrédulo.
—Exacto. ¿Qué querías que hiciera? No puedo decirle a Leanne que el amor de su vida se ha comprometido con la misma hija de puta que le arruinó la vida. No puedo hacer eso.
—Pero tiene derecho a saberlo.
—¿Estás loco? Si Leah lo supiera se moriría. No podrá soportarlo, es demasiado para ella.
—Nosotros estaremos ahí para sostenerla si se derrumba. Leah no está sola. Tiene que afrontar la realidad, por más dura que sea. Solo de esa forma conseguirá seguir con su vida.
—No estoy de acuerdo, Dante. No hay necesidad de provocarle tanto dolor si podemos evitarlo.
—Sam, la verdad tarde o temprano saldrá a la luz. ¿O prefieres que ella siga haciéndose ilusiones de ver a un hombre que está con un pie en el altar?
Samantha se mantuvo en silencio un momento, contrariada.
—No lo sé… la verdad no sé qué mierda hacer. Yo solo quiero lo mejor para Leah, nada más.
—Pensemos, Sam, tiene que haber algo positivo en todo esto.
—Dudo que lo haya.
—Piénsalo de esta forma, ¿porqué un hombre felizmente comprometido y a punto de casarse, buscaría a su ex?
—Pues no sé, ¿en busca de un último polvo con su primer amor antes de atarse para toda la vida con esa perra de Donna?
—Sam, hablo en serio —dijo él, poniendo los ojos en blanco.
—¡Yo también hablo en serio! Vamos, que los hombres siempre son tan… ¿cómo decirlo sin que suene fuerte?
Dante soltó un suspiro, meneando la cabeza.
—Ya, disculpa. Es que la situación me supera. El solo hecho de recordar a Ian susurrando que la amaba, y necesitaba volver a verla, me hace apretar los puños de rabia.
—De todas formas no me parece normal. Creo que hay algo detrás de esa llamada. Hay un motivo más fuerte que lo empujó a buscarla, podría asegurarlo.
—Espera, ahora que recuerdo…él me dijo algo que me dejó desencajada. Intentó explicarme el porqué de la huída de Leanne, y me dijo que el motivo había sido una supuesta carta que ella había recibido. Una carta en la que decía que Ian tenía una aventura con otra chica. Según Ian, Leah la recibió, la creyó y por eso decidió marcharse.
—Tendrías que haber mencionado eso antes, Sam —respondió Dante, con el rostro repentinamente iluminado—. Esto nos deja dos cosas claras. La primera, Ian ignora por completo que Donna está involucrada en la huída de Leanne. Y la segunda, y más importante; alguien se ha tomado la molestia de inventarle una historia paralela y hacérsela creer. Ahora, la pregunta es porqué.
—No lo había pensado de esa forma. Tienes razón, pero aún así, no sé cuál es el plan… ¿qué se supone que haremos al respecto?
—Tengo la certeza de que por alguna razón, Donna ha empezado a mover las fichas. Si Ian aparece ahora, cuatro meses después, buscando a Leanne tan desesperadamente y con una versión de los hechos totalmente opuesta a la verdadera, es motivo suficiente para creer que él sospecha que se ha perdido una parte de la historia.
—¿Y eso es bueno?
—Si es como lo imagino, es muy bueno. Quizá ese compromiso no sea tan feliz y flamante como lo imaginamos, y tal vez esa boda no esté tan cerca. Creo estar seguro de que Ian solo busca la verdad detrás de todo esto, y si es así, lo ayudaremos.
—Vaya, que espabilado eres —comentó Sam, realmente sorprendida por sus deducciones.
Él sonrió, modesto.
—Solo son hipótesis, Sam. Pero bueno, por algo hay que empezar, y en este momento la equis en nuestro mapa es Donna, y hay que llegar a ella.
—No será difícil hacerlo. Yo te ayudaré. Esa perra de Donna Covarenni pagará por todas las que ha hecho.
De pronto Dante la miró con ojos desmesurados, sin poder disimular la sorpresa.
—¿Cómo has dicho? ¿Donna Covarenni? —preguntó, incrédulo, mientras una sonrisa de victoria se le pintaba en los labios.

16 comentarios:

MeriiXún dijo...

Como siempre genial genial :3 besos

Marie C. dijo...

Oh dios, es increíble que lo cortaras en esa parte.-. Cuando la conversación entre ambos se ponía aun mejor, BUM! Cortaste todo!
Y si, comprendo a Sam. Por que todo tiene que ser misterioso cuando se trata de Dante Blaird? Y ahora solo espero en un futuro un buen sermón de Leah hacia Sam, por no decirle lo de la llamada, pero igual sam ayudara a Dante con lo de Donna.
Y ahora, Dante como conoce a Donna? Por que la conoce no? Quiero decir, la exclamación que tuvo al conocer el apellido de Donna, de que la conoce la conoce. Esto realmente esta como una de tus series favoritas que terminan justo en el momento inadecuado y esperas con muchas ansias el siguiente capitulo. Si justamente como eso. Quiero saber mas!
oh, y muchas gracias guapa, por el dato. Realmente te lo agradezco
Besos!

marymaria dijo...

Ajá! Dante conoce a Donna... o eso parece. Espero el siguiente cap. esperemos que los tórtolos se encuentren pronto y que los malos tengan lo que merecen.

Un abrazo.

deвora ♥ dijo...

ME ENCANTA ESTE CAPÍTULO :)) Creo que Dante conoce a Donna pero ya se verá :) Cada vez la historia está más interesante :) Publica pronto guapa :) Y publica pronto <3

Gig! K'rrera dijo...

Me Encanta¡¡ Simplemente me Encanta¡¡ noc como lo haces, pero cada capitulo de tu historia me fascina¡¡ Espero el proximo capitulo¡¡
Besos¡

Leah!! dijo...

arggg no puedo esperar al proximo capitulo!! menos mal que me he cortado las uñas que si no... tu historia es cada vez mas interesante, sigue asi!

Lala dijo...

Holaaa!! Como estas? Me re gusto el cap, per quedo como re chan... jajaj seguila. Besos, cuidate
Lala

girlsrules dijo...

un abrazo!!! gracias por pasarte por mi blog! gracias a esas palabras no se me an dado ganas de volver a escribir con corazon, ponerle alma tenia tiempo que nadie me felicitaba grascias :)

Luna Violeta dijo...

¡Hola! (^o^)/ Por alguna razon todavia desconocida por mi, no ha aparecido la actualizacion de tu blog, en mi lista de blogs a seguir, de pura curiosidad te he buscado en la lista del margen izquierdo, y ¡Valla sorpresa, No sabia que habias publicado! Pero menos más que me entere :)
En fin, ¡que buen capitulo! Me encanta, era hora que Dante "entre en accion" contra la bruja de Donna, y por la ultima frase parece que la conoce de antes. ^^ Me encanta que Sam por fin confie aunque sea un poco en el (adorable) Dante. ¡Si es todo un caballero y además me encanta su personalidad! Se lucio con sus deducciones.
Estoy ansiosa de saber como seguira todo el embrollo, por eso te mando un beso grande y espero con impaciencia el proximo capitulo.
(*O*)/

Sandriita♥ dijo...

Aaaaaaaaaaaaaaaaaw yeah!! Dante tiene poder sobre Donna, ¿a qué sí? ^^ Estooooy feliz porque al fin saldrán muchas cosas a la luz y bueno espero que alguien aclare ya las cosas porque hay un lío aquí hecho...

Donna maldita hija de perra. Que cabrona que es la tía. Encima, le para una trampa a Claire. Me cae mal.

¿Steven intentará algo con Leah igualmente o ya se retirará? De momento no me cae muy bien..

Si estás de exámenes tampoco espero que subas mucho pero es que me muero porque tu historia se parece a un libro y es como un libro inacabado.
Además, odio la intriga. Siempre la he odidado.

Bueno espero que la puedas seguir pronto porque me he enganchado al 100%
Onion♥

Lannii holls dijo...

Holaa :3:D
soy nueva seguidora escribes muy bn tu historia es única es tan interesante nunca había leído algo así una de mis favoritas desde ahora
publica pronto me muero por leer otro capitulo es que es tan interesante que cada vez quiero leer mas

Y SI PUEDES PASATE POR MI BLOG
http://amor-aprimera-vista.blogspot.com/

Bay besos ;)

Dont Go away dijo...

Oh queres que me enamoré del todo de Dante o solo que muera por él? jajaja Es tan dulce :B jajaja me encanta, pero quiero que se sepa todo sobre él, me deja con mucha intriga su personalidad, aunque de todas formas me encanta :)

Sam y Dante unidos por Leah, a que tiernos :)
Donna va a caerrr, quiero leer sobre ese momento, por un momento imaginé a Sam y Dante de novios, me gusto e.e jajajaja

Bueno espero el próximo cap, leí las respuestas, yo armaba historias geniales con las muñecas jajajaja me sentía una directora de cine jajajaja

Bueno linda, perdón si tarde en comentar, acá estoy :B espero leer pronto, besos hermosa, ahora paso por tu blog personal que tampoco he pasado, aaa, y comente el cap anterior, besitos linda, la novela genial como siempre :)

Dont Go away dijo...

A lo olvide, un mundo donde suene rock OH DIOS mi sueño! jajajajajaja Lo leí escuchando Nirvana y sonreí :B ahora si adiós xD jajajaj

sunshine dijo...

dante conoce a donna?? genial que el y sam ayuden a leah y sii que al fin se encuentren!!

Mariana dijo...

No, no, no!
Estaba por irme a dormir pero soy demasiado curiosa como para hacerlo después de esa sonrisa!
Chau.
Voy a leer el siguiente AHORA.

Noa dijo...

Ya era hooora de que retomase tu historia por Dios.

Y vaya con lo que me encuentro; Dante es un mente analizante, eh. Me gusta.

Voy a continuarla yyyyy.. disculpamé que tardase tanto en volver a seguir leyendo. <3

Un beso, espero que no te hayas olvidado de mí. :)