lunes, 2 de julio de 2012

Contención - Capitulo 21.

Triland Port, 28 de mayo
 Dante se subió al coche, y le indicó la dirección a su chofer.
Interiormente, se sentía sorprendido por la invitación que había recibido por parte de Leah el día anterior. Ella había alegado que quería que conociera a Samantha, su mejor amiga, y por cortesía él no había podido declinar la propuesta, aunque no podía negar que se sentía bastante nervioso.
 Al doblar en la esquina pudo divisar enseguida el edificio al que se dirigía, ya que era el único en la cuadra.
El chofer lo dejo en la puerta y Dante, con su peculiar forma de andar, se dignó a entrar. Caminaba con la espalda levemente curvada hacia adelante, y las manos en los bolsillos delanteros de su jean. Sonrió al recordar que su niñera de la infancia le decía si no mejoraba su postura a los veinte años tendría una enorme joroba y jamás podría volver a enderezar la espalda.
Entró en el ascensor, marcó el décimo piso y esperó.
Al entrar en el pasillo admiró por unos segundos el entorno que lo rodeaba. Era un lugar acogedor, con decoración modesta pero de muy buen gusto.
Buscó puerta por puerta hasta encontrar la que buscaba. Apartamento 34F, pasillo izquierdo, décimo piso. Tocó a la puerta y aguardó.
Un minuto después, la puerta se abría y lo primero que captó su atención fue la mirada de Leah, mientras lo recibía y lo invitaba a entrar. Por primera vez desde que la conocía veía en ella un halo de alegría, y esto lo hizo sentirse reconfortado.
—Dan, ella es Samantha —Leanne los presentó cuando estaban frente a frente.
Dante le sonrió, con aquella sonrisa tan particular que él tenía y que a menudo la hacía sonrojar. No era una sonrisa alegre, si no un gesto de amabilidad que suavizaba su semblante sombrío, dándole una expresión casi tierna.
Los tres caminaron hasta el living y ocuparon los sillones, mientras conversaban de temas triviales y poco relevantes.
Mientras Sam hablaba de la asquerosa humedad que había en el ambiente en los últimos días, Dante la escuchaba en silencio, asintiendo con la cabeza, al tiempo que observaba la decoración del apartamento. Lo sorprendió lo hogareño y ordenado que era para que en el habitaran dos jóvenes de veinte años. Se sentía a gusto.
Leanne propuso tomar café, y se encaminó a la cocina para prepararlo. Dante se ofreció para ayudarla, pero ella se negó, argumentando entre risas que ese día ella era la anfitriona.
Una vez Leah estuvo fuera de la habitación, Sam dirigió a Dante una mirada casi cómplice y se aclaró la garganta.
—Veo que tú y Leah salen a menudo…—se atrevió a comentar, llamando la atención de él.
—Así es. No conozco a mucha gente por aquí, así que siempre es grato pasar las tardes con una persona tan agradable.
—Pues hacen una pareja preciosa
Dante soltó una pequeña carcajada nerviosa.
—Dudo mucho que esas sean las intenciones de Leanne.
—¿Y cuáles son las tuyas?
Él guardo silencio por un momento y se removió en su sitio.
—Mi única intención es estar ahí para ella. Puedo darme cuenta de que no está pasando por un buen momento, y me apena mucho saber eso. Leah es una persona que parece fuerte, pero una vez que la conoces notas cuan frágil es, y sé que en este momento está sufriendo por algo, aunque no sepa bien por qué —suspiró—. Tal vez esta respuesta te decepcione un poco, pero estoy siendo sincero. Solo busco poder ayudarla de alguna u otra forma, y ya —concluyó.
—En otras palabras, no estás interesado en ella —afirmó Sam, con cierto desánimo en la voz.
—No es que no esté interesado, si no que no tengo dobles intenciones. A simple vista puede parecer lo mismo, pero no lo es. Me refiero a que lo que ella ve en mí es lo que soy. No hago nada esperando algún tipo de reacción en especial de su parte, ni salgo con ella esperando enamorarla, o algo así. Simplemente estoy ahí, dispuesto a que me conozca y confíe en mí. Y lo que sea que venga después no puedo predecirlo.
—Dante, sé que no te conozco, pero siento que eres la única persona que puede sacar a Leah del pozo donde se está ahogando.
—Ojalá sea así, porque me gustaría hacerlo.
Samantha sonrió.
—Bueno, supongo que después de todo aún puedo guardar la esperanza de verlos juntos.
—Eso no puedo garantizarlo.
—¿Por qué no?
Dante bajó la mirada y no respondió.
—¿Tienes a otra mujer? —preguntó Sam, sin poder disimular su preocupación.
—Oh no, por Dios, claro que no. No es nada de eso.
—¿Entonces?
Él soltó un suspiro.
—Simplemente no se cuanto tiempo estaré aquí…
Samantha quiso preguntarle a que se refería, pero Leah irrumpió en la sala con los cafés. Dejó la bandeja en el centro de la mesilla y acomodó las tazas.
Leanne no pasó por alto el silencio que había generado al entrar en la habitación, clara señal de que hablaban de algo que no querían que ella escuchara. Pero prefirió ignorar ese hecho y no preguntar nada al respecto.
Luego de eso la que llevaba las riendas de la conversación era ella. Samantha se sorprendió de verla tan animada, y le gustaba pensar que esto se debía a la presencia de Dante.
Él parecía un buen chico, el tipo de chico que Leanne necesitaba. Pero la había dejado preocupada lo que él había dicho sobre no saber cuánto tiempo estaría allí. La forma en la que había intentado evitar responder, y el tono grave con el que lo había hecho luego le generaban un presentimiento extraño, pero decidió no pensar más en ello. Al fin y al cabo, ya había tenido demasiado atrevimiento al mantener tal conversación con Dante. Él no tenía por qué haber respondido a sus preguntas, y aún así lo había hecho de buena gana.
 Ya caía la noche cuando de pronto llamaron a la puerta principal. Los tres compartieron miradas de sorpresa, ya que no esperaban más visitas.
Leanne se puso de pie, pero Sam la detuvo e insistió en que ella iría.
Abandonó la sala, y cuando abrió la puerta sus ojos se dilataron de la sorpresa.
Steven, con un aspecto patético y seriamente alcoholizado apenas se podía mantener de pie frente a ella.
—¿Qué rayos haces aquí en este estado?
—Déjame entrar, quiero ver a Leah —masculló con la lengua tan trabada que apenas le había entendido.
—Tú no entrarás a mi casa estando así. Joder, Steven, juraste que ya no beberías.
—¡Que me dejes ver a Leah! —gritó, intentando hacer a un lado a Sam.
Samantha intentó retenerlo, pero segundos después Leanne y Dante se asomaron a ver qué sucedía.
La cara de Steven se transformó al ver a Dante dentro del apartamento.
Empujó a su prima y se adentró a la casa, avanzando entre tumbos.
Leanne estaba paralizada por la situación que estaban presenciando, y Dante simplemente no entendía que rayos sucedía. Observó a Steven caminar hacia él, y fue cuando reconoció de quien se trataba.
—Señor Cacciatore…cuanto tiempo…—saludó Dante, con un tono tan cordial que hizo enfurecer aún más a Steve.
—¿Qué haces tú en la casa de Leanne? Deja de meterte con mi chica, hijo de perra! —exclamó, lleno de cólera.
—Disculpa, pero Leanne no es tu chica. Estoy aquí porque me han invitado. Creo que el que no es bien recibido aquí eres tú.
—No eres quien para decirme si soy o no bienvenido a la casa de Leanne. Tú eres un puto loco. Mírate. No sé cómo te han dejado salir del manicomio.
—Pues no lo sé, pero si de locos hablamos…¿de verdad crees que es muy cuerdo caer en la casa de una chica estando totalmente ebrio? Venga, que si tu intención es conquistarla lo estás haciendo jodidamente mal.
—Te romperé la cabeza —gruñó Steven, al tiempo que le propinaba un fuerte puñetazo en la mandíbula.
Dante se repuso del golpe rapidamente, he hizo ademán de devolvérselo, pero bajó los puños enseguida.
—Venga ya, que macho eres —soltó con sarcasmo—. En el estado en el que estás podría darte un golpe y dejarte inconsciente, ¿sabes? Pero no lo haré solamente porque apenas puedes mantenerte en pie, y porque hay dos chicas aquí delante que no tienen porqué presenciarlo. Ahora me iré de aquí, y arreglaré las cosas contigo cuando aprendas a comportarte como un hombre.
Steven no respondió. Solamente se quedó recostado contra la pared, en silencio, observándolo con desprecio.
—Oh, Dante…¡cuánto lo siento!
—No, por favor Leah, tú no tienes nada por lo que disculparte.
—Claro que sí. Por Dios, me siento fatal.
—Descuida, no pasa nada —repuso con una sonrisa torcida, frotándose el sitio del golpe—. Me iré a casa ahora. Nos vemos luego…
—No, espera. Yo también me voy —lo detuvo—. Sam, haz algo con tu primo. Lo quiero lejos de mi vista cuando vuelva —concluyó, con el ceño fruncido.
Dante se despidió de Samantha, y salió del apartamento. Leanne fue a buscar un abrigo y su bolso para salir.
—Leah, espera…—le dijo Steven antes de que saliera por la puerta, tomándola del brazo.
—Suéltame.
—Discúlpame, Leanne, por favor. No sé que me pasó.
—No quiero escucharte. Has ido demasiado lejos —tronó Leah, soltándose bruscamente de su agarre y cruzando finalmente la puerta.
 Cuando salieron finalmente a la calle ambos caminaron por la acera en silencio.
La noche ya se cernía fría y oscúra sobre sus cabezas, y una tranquilidad poco habitual envolvía la ciudad.
—Siento mucho haber armado tanto disturbio en tu casa…—se disculpó Dante de pronto.
—Venga, Dante. Lo que faltaba, que me pidas disculpas. Soy yo quien tiene que pedirte perdón. No puedo creer lo que Steven ha hecho, de verdad.
 Dante sonrió, encogiendose de hombros levemente para restarle importancia.
—Olvidemos el tema. Ya tendré tiempo de arreglar las cosas con Steven.
—No sé que demonios tenía en la cabeza cuando se le ocurrió golpearte…
—Estaba ebrio. Es comprensible.
—No es comprensible, no lo justifiques.
—No intento justificarlo, solo digo que la situación fue predecible. Me ha visto en tu casa y se dejó llevar por los celos.
—¿Celos?
—Oh, Leanne, no te hagas la sorprendida —repuso él, riendo a medias—. Creo que cuando me advirtió que no me metiera con ‘’su chica’’ dejó más que claro que ese fue el problema. Parece que después de todo se tomó muy en serio lo de que eras su prometida.
—Yo nunca le di esperanzas, no se porque actua de esa forma.
—¿No te han enseñado que no puedes ir por la vida rompiendo corazones? Eso es muy cruel —bromeó él.
—El mío ya se ha roto. Tal vez solo me esté desquitando —contestó Leah, con una sonrísa triste.
—Lo bueno de eso es que dicen que solo se puede romper una vez. Lo demás son rasguños.
—Pero a mí no me lo han roto, yo misma me he encargado de destrozarlo.
—¿Masoquista?
Ella sonrió condecendiente, con los labios apretados.
—No exactamente. Digamos que tuve que elegir entre vivir una historia de amor perfecta con la persona que más amaba, y dejar que su vida fuera miserable, o marcharme y permitir que fuera feliz, y que seguiria su vida sin mí.
—No comprendo. ¿Cómo puede ser miserable la vida de una persona teniendo a su lado a quien más ama?
Leanne bajó la mirada.
—No lo entenderías.
—Puedo intentarlo.
—Es una larga historia…
Dante asintió con la cabeza.
—Comprenderé si me dices que no quieres hablar de ello.
—No, no es eso. Es que no quiero aburrirte.
—Es completamente imposible que me aburra conversando contigo.
Suspiró.
—Verás… Ian y yo fuimos novios durante toda la adolescencia. Nos amabamos demasiado, y aunque pasamos momentos duros siempre pudimos salir adelante. Pero Ian tenía muchos problemas en su casa y en su familia. Su madre estaba enloqueciendo, y necesitaba de un tratamiento que Ian no podía pagar. Estaba dispuesto a vender su propia casa para costear la rehabilitación de su madre, pero yo no podía permitir que hiciera eso. Tenía tres hermanos pequeños de los que hacerse cargo, y no podía dejarlos en la calle —se detuvo un momento y se aclaró la garganta—. Desesperada por ayudarle, fui a la casa de un matrimonio que me crió durante mi adolescencia. Al llegar allí me enteré de que ambos ancianos habían muerto, y la unica persona que seguía allí era Donna, su hija —Leanne apretó los puños al pronunciar su nombre—. Ella siempre había estado detrás de Ian. Es una mujer egocéntrica y frívola. Una déspota que cree poder llevarse el mundo por delante. Pero lamentablemente, seguía siendo mi unica opción. Le conté lo que le sucedía a Ian, y le pedí que lo ayudara. No se negó a hacerlo, pero me puso una condición: que me marchara y nunca regresara por él.
—No puedo creer que hayas aceptado.
—No tenía opción…—respondió, con voz torturada, al borde del llanto.
—Claro que tenías opciones, Leah. Solo tenías que haber buscado un poco más, y no someterte a esas condiciones que a la larga solo te amargaron la existencia.
—Ahora ya no tiene importancia —dijo ella, con un hilo de voz, mientras una primera lágrima rodaba por su mejilla, y hacía la vista a un lado.
—No puedes darte por vencida —contestó Dante, al tiempo que la tomaba de la barbilla, obligandola a mirarlo, mientras le enjugaba las lágrimas con la otra mano.
Este gesto conmovió a Leanne, haciendo que inevitablemente quebrara en llanto, escondiendo su rostro en el pecho de él, buscando contención.
Dante se tensó, sorprendido por estar tan cerca de ella, pero la rodeó con sus brazos, intentando consolarla. No sabía que decirle. No recordaba cuando había sido la ultima vez que había visto llorar a una mujer.
—Porfavor, Leah, no llores. Todo se solucionará.
—No, esto no tiene arreglo —sollozó—. Ian me debe odiar.
—No concibo que alguien pueda odiarte.
—Es que no sabes cuanto daño le he hecho.
Él se apartó un poco de ella, mirandola a la cara.
—Buscaré la forma de ayudarte.
Leanne bajó la mirada y no respondió.
—Leah, mirame, ¿puedes creerme? Te prometo que haré algo al respecto.
—¿Qué es lo que haras?
—Aún no lo sé, pero no dejaré que sufras —respondió Dante, con voz firme, mientras se preguntaba interiormente donde comenzaría a buscar a esa tal Donna.

17 comentarios:

marymaria dijo...

Querida Lucía, ahora definitivamente puedo decir que mi personaje favorito es Dante Blaird. Es tan lindo! pero al igual que Sam, tengo un presentimiento desagradable sobre él... espero no atinarle...

Un beso.

Marie C. dijo...

Digo lo mismo, justo por esto llegare a amar a Dante. un caballero y se preocupa bastante por Leah, pero como ya te lo e dicho, aun no me fio mucho de el.
!Que encuentre a Donna rapido! Ahora solo creo que Donna hara una de las suyas y hara lo mismo con Dante lo que hizo con Claire. Segurisima. Y steve, si queria conquistar a Leah ahora si arruino todo, golpeando a Dante? Vamos que incluso yo quise golpear a Steven por hacer eso. Y espero que a Sam le quede un moreton por el empujon de Steven, lo menos que se merece por no decir lo de Ian.
lo unico que puedo decir, es que QUIERO MAS. Besos linda!

MeliFer dijo...

¿Porque no ama a Dante? yo lo amo, aunque sea algo extraño:P
la verdad cuando lo lei al costado de tu blog, me llamo la atencion y dije: "algo habra en el y me gustara" jajaXD y mira no me equivoque!!:)
Me ha encantado el capitulo, publica pronto porque quiero sabers mas!!
cuidate y xoxo meli

Luna Violeta dijo...

*-* Yo sabia que Dante era el tipo más tierno y caballeroso del universo remembranzas... (^3^) ¡es un amor!
Y ese steven ¬¬ menos mal que es un personaje o de lo contrario lo moleria a golpes ¡Cuando va a entender que Leah no es de su propiedad, Joder! Y Sam, es una santa con un primo loco como steve, aunque tengo un minimo de esperanzas en que sam tenga tambien su historia de amor >.<
Me encanta, me encanta, me encanta cada vez más los capitulos
Espero pronto el proximo un beso :D

Miracles dijo...

GEEEEEEEEEEEEEEENIA,total.
1. Perdón por haberme tardado tanto en comentar,estuve algo ocupada.
2.Me encantaron todos los capítulos.Amo como escribís.
3.Danteeeeeeeeeee,simplemente lo adoro.Y al contrario de algunas,yo no quiero que termine con el :B si me gustaría que terminen como grandes amigos,pero nada mas.Me alegro mucho de que la ayude y contenga a Leah,enserio!
Leo tu blog! asi que si me tardo en comentar no te preocupes :) Que andes genial♥ beso.

victoria dijo...

hay no! me enamoraste con los dos últimos capitulos! jiji' perdón por no haber comentado tu penultima entrada! .-. jaja bueno flicidades por los 2 premios! ;).

Arg! ahora Sam ya no me cae muy bien! debería decirle a Leah o ayuar a Ian o simplemente darle pistas *O* e Ian tiene que ser más cuidadoso cuando habla por Donna -.-' esta tipa la odio cada vez más! que se cre???. Steve yo que me había enamordo de el! me descepciona y mucho :C como se le ocurre golpear a Dante?? y este que considerado cuando no le regresó el golpe *-* hay no! y Dante que va a ayudar a Leah! solo espero y Donna no haga algo con Dante.Sam sam sam tiene que hacer algo!!.

juju' ame los capitulos! bueno espero y no tardes en publicar besos

deвora ♥ dijo...

MEE ENCANTAAA! :) Espero que Dante le ayude a Leah :D Un besazo <3 Y publica prontoo! :D

MeriiXún dijo...

Tarde pero lo leí :3 mi gusta! besos

Mariana dijo...

Hola!
Perdón que recién paso por tu blog, pero estoy en época de parciales (pruebas o exámenes como quieras llamarlo) y no tengo mucho tiempo... Para ser sincera me leí un pedazo del primer capítulo y me gusto muchísimo, creo que tenes un gran talento y prometo leer tu historia hasta ponerme al día, pero no puedo hasta que comience con las vacaciones; que ya llegan! El viernes empiezan y voy a ponerme a leer toda tu historia que con lo poco que leí se que promete demasiado...
Un beso grande, te sigo porque realemente me gusto!
Y prometo leerte y ponerme al día!

girlsrules dijo...

me a encantado tu blog! esta muy bonito, los protas son lindos tienes una nueva seguidora! se le quiere dulce!http://entreunmundodevampirosyfantasia.blogspot.com/ pasate por mi blog :$

Lala dijo...

Hola ¿Como estas? Bien, no se si te acordas de mi soy la que escribi Sk8ter Boy, como te dije me pase por tu blog, no he comentado hasta leer todo. La verdad me atrapaste con tu novela, es hermosa, me fascina la forma en que narras, estupendaa!! Seguila.
Lala

Noa dijo...

¡Cielo!.
Estoy leyendo de vez en cuando tus capítulos, iré por el 15 e_é...
Me paso por éste, para decirte que te he dejado un premio/test en mi blog.
http://noa1000words.blogspot.com.es/2012/05/sobre-una-tal-noa-ii.html

Tu historia es tan genial como siempre. Me encanta haber vuelto. :3

Sandriita♥ dijo...

Me encanta tu novela, enserio y te juro que eres mi ídola porque si no hubieras encontrado mi blog, nunca habría encontrado yo tu historia, por los primeros capítulos ya estaba llorando :'(

Tu historia entre Ian y Leah, es tan triste, con lo de los problemas económicos y eso me suena un poco como "Forbidden" un libro que me leí hace un tiempo aunque en realidad casi no tiene nada que ver pero no sé, haha.

Por cierto, me he olvidado: Soy nueva lectora (signo de la paz/victoria no sé porqué).

Yo creo que Dante es bueno y sino; que no me haga daño >.<
Creo que Dante puede pagarle las cosas a Ian y que puede hacer algo en contra de Donna.
Que Donna se vaya a la mierda, me cae como el p*to culo es una zorra y encima distancia a Ian de Leah es que no hay nadie peor...

¿Sabes todo lo que me has hecho llorar a lo largo de la historia? Mi madre ha entrado a mi habitación y me ha mirado con una cara... Pero yo le he dicho que tranquila, que sólo es que estoy leyendo una historia muy emotiva de una chica que tendría que publicar un libro. Y voy enserio. Tienes la suficiente imaginación para hacerlo. Redactas bien y seguramente si escribes algún relato para un concurso, ganarás.

Me dejo de mi pedazo comentario que estoy escribiendo ya y me despido.
Hola, att: Sandy :D (Digo hola por no decir adiós o besos, que ya cansa siempre lo mismo.. xDè)

Marie C. dijo...

Hu, hu! Guapa, soy yo otra vez!
Alucinada linda tenia una pequeña pregunta, en que pagina o como hiciste la imagen de portada? ya sabes, donde dice Remembrazas, you are still en my dreams. Es que ya sabes, me gusto mucho y tenia la idea de hacer uno. Me podrias ayudar en eso? Lo agradeceria mucho guapa,
Besos

Dont Go away dijo...

Wow, amo a Dante, LO AMO! jajajaja
Me había atrasado en leer y me arrepiento, no puedo amar tanto tu novela :B es como que, jahsdjkahska no se como decirlo ajjajaa

Dante me enamoré, me enamoré :P Y Sam una genia jajajaja Me hizo reír el cuestionario que le hizo :B
Steven, grrr, super sexy pero algo idiota, espero que de todas formas se solucione, me voy a leer el otro cap que me dejaste de los pelos, espero que Dante haga algo para mejorar las cosas :B

Adiós sigo leyendo :P

sunshine dijo...

dante!! es genial al igual que sam , y steven dios yo odio tanto a los chicos alcolicos -.- , ya quiero q se arregle todo y que bien que dante la quiera ayudar pero como esta eso de que no va a estar por mucho tiempo??

Mariana dijo...

Dante: Me estas gustando cada vez más.
Se que iba a ir a dormir pero después de tal declaración de parte de Dante tengo que seguir leyendo.
Y más después de ese presentimiento que me quedo al igual que Sam, por favor, que no muera, desaparezca o algo, me cae bien Dante y sería demasiado para Leah y para mí también...